Sandra · Florería La Sandra
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“Mi hija ya no llora cuando agarro el celular. Eso no me lo paga ningún ramo.”
Historia · Matrimonio mayor · San Salvador, El Salvador
Sabor de El Salvador · Pupusas y tamales para eventos
“Mi hijo se preocupaba por nosotros desde lejos. Ahora le digo: tranquilo mijo, vení a comer.”
- Doña Pilar
Sabor de El Salvador es un servicio de catering para eventos privados, oficinas y fiestas familiares. Don Rafa y Doña Pilar cocinan en su casa de la Colonia Escalón y entregan en San Salvador y alrededores. Trabajan los dos, llevan más de veinte años haciéndolo.
Vienen de Sonsonate. Don Rafa fue albañil de joven, doña Pilar cocinaba para una familia de Escalón. Cuando la familia se mudó al extranjero, doña Pilar se quedó haciendo pupusas para la Colonia. Don Rafa fue dejando la albañilería para ayudarle. Tienen tres hijos adultos. El mayor, Wilfredo, es ingeniero y vive en Costa Rica.
“Yo apuntaba todo en una libretita. Cuando alguien me hablaba para una fiesta, yo apuntaba: nombre, cuántos invitados, qué pupusas, qué hora, dónde. Don Rafa apuntaba en otra libretita. Una vez no encontré la mía y se me olvidó un evento de cumpleaños. Tuvieron que ir a comprar pizza esa noche. La señora me dejó de hablar.”
- Doña Pilar
“Era para los 60 años de la abuela Cande. Doña Pilar había apuntado el evento en su libreta vieja. Yo le había dicho a la nieta que sí íbamos a llegar con doscientas pupusas. Cuando llegó el sábado y la nieta me llamó preguntando a qué hora íbamos a llegar, doña Pilar y yo nos quedamos viendo. La libreta se había mojado en el lavadero la semana antes. Esa noche llamé a Wilfredo a Costa Rica y le dije "mijo, ayudanos."”
- Don Rafa
Lo que cambió
Wilfredo vino de visita en diciembre y un sábado se sentó con sus papás en la cocina. Le pasó al bot todo lo que ellos contaban mientras hacían pupusas: paquetes por número de invitados (de 50, de 100, de 200), tipos de pupusa, tamales de elote y de gallina, bebidas, salsas, los lugares donde entregan, los tiempos de aviso, lo que cobran extra por desplazamiento. Cuando alguien pide un evento, el bot le pregunta lo básico - fecha, número de invitados, dirección, paquete - y agenda. Don Rafa y Doña Pilar reciben en la mañana la lista de eventos confirmados de la semana.
Doña Pilar dejó la libretita en un cajón. Las dos veces que la sacó por costumbre, se rió sola y la guardó. Los eventos llegan ya con todo: dirección, hora, cantidad, paquete, nombre del que recibe. Don Rafa puede concentrarse en hacer la masa. No han fallado un evento desde que arrancaron. Wilfredo los llama un domingo cualquiera y les dice "voy a ir en diciembre, papá." Don Rafa le contesta "vení tranquilo, mijo, ya no necesito que me ayudés con eso. Ahora vení a comer pupusas con tu mamá."
“A mí me daba pena que la gente pensara que yo ya no atendía. Que dijeran "doña Pilar ya se modernizó, ya ni contesta." La primera vez que le mandé un audio a una clienta diciéndole "mire, le habla mi asistente Cande pero yo estoy aquí también", la señora me dijo "doña Pilar, qué bueno, así puede usted descansar un ratito." Casi lloro.”
- Doña Pilar
Cuando alguien quiere algo distinto - una pupusa con un relleno raro, un tamal con un sabor que no hacen - Don Rafa lo atiende personalmente. Él decide con su señora si lo hacen o no.
“El bot no sabe lo que yo no he probado.”
- Don Rafa
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