Carolina y Esteban · PelúPaws
Houston, USA
“Antes el celular nos manejaba a nosotros. Ahora yo decido cuándo lo agarro.”
Historia · Madre soltera · Puebla, México
Tamales La Doña · Tamales caseros por encargo
“Antes me agarraba la noche con la masa en las manos y el celular en la oreja. Ahora cuando termino el último tamal, el día también se acaba.”
- Marisol
Tamales La Doña es un servicio de tamales caseros por encargo. Marisol los prepara los miércoles, jueves y viernes en su cocina y los entrega los sábados en colonias del norte de Puebla - La Paz, San Manuel, Bosques de San Sebastián. Los domingos por la mañana atiende un puesto fijo en la esquina de su calle.
Es de Tehuacán. Llegó a Puebla a los 22 buscando trabajo, terminó en limpieza de oficinas. Empezó a llevar tamales para vender entre las compañeras y un día una clienta de la oficina le preguntó si los entregaba a domicilio. De ahí no paró.
“Yo cocinaba con el celular pegado a la oreja. Una mano la masa, la otra el teléfono. Llegaba el viernes y tenía 180 mensajes sin contestar y los niños esperando que les calentara la cena. Mi mamá me decía "mija, ya pierde una hablando contigo."”
- Marisol
“Para el Día de las Madres pasado me llegaron 230 pedidos en tres días. Le dije que sí a todo mundo porque no quería perder ventas. Terminé entregando 40 docenas equivocadas. Una clienta me regresó tres charolas porque me había confundido con otra señora del mismo nombre. Ese domingo lloré detrás del puesto.”
- Marisol
Lo que cambió
Una tarde se sentó con su hermana mayor y le pasó al bot todo lo que tenía en la cabeza: precios por docena, sabores, las colonias a las que entrega y los costos, los horarios de cocina y de entrega, qué hace si alguien no recoge, lo que no hace (no entrega de noche, no entrega los lunes). Le subió fotos de cada tipo de tamal. Conectó un linkcito de pedidos para que la gente eligiera y pagara sin tener que preguntar.
Marisol ya no contesta mensajes con la masa en las manos. La gente entra al link, escoge sus docenas, paga, listo. Cuando alguien pregunta algo que no estaba en el guión - que si tiene mole verde, que si pueden recoger en lugar de entrega - el bot le contesta. Marisol agarra el celular dos veces al día, en la mañana con el café y antes de dormir, para confirmar pedidos especiales y ver qué le toca aprobar. No volvió a equivocarse de pedido. Los niños cenan calientito. Su mamá la dejó de regañar.
“Pensé que las clientas se iban a sentir frías hablando con una máquina. Que iban a decir "esta señora ya se creyó mucho, ya no contesta." La primera semana mandé un audio explicando: "la que les habla es mi asistente Lula, yo sigo aquí, lo que ella no sepa me lo pasa." Ninguna se quejó. Una me dijo que se sentía atendida por primera vez.”
- Marisol
Hay clientas que mandan audios largos contando que su nieto se va a casar y por eso quieren los tamales especiales. El bot los procesa bien, pero esos Marisol prefiere contestarlos ella misma.
“Lula entiende los audios, pero esos audios son míos.”
- Marisol
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