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Lucía

Historia · Mujer sola, 27 años · Bogotá, Colombia

Lucía

Postres Sin Culpa · Repostería para diabéticos y dietas restrictivas

Base de conocimiento Transferencias Catálogo

“Cocino con la cabeza tranquila. Antes cocinaba con miedo.”

- Lucía

Postres Sin Culpa es repostería casera para diabéticos y dietas restrictivas - cheesecakes con stevia, brownies con harina de almendra, mousse sin azúcar, tartas frías. Lucía cocina los lunes, miércoles y viernes en su apartamento en Chapinero y entrega los mismos días en bicicleta o por mensajero a Chapinero, La Candelaria, Quinta Camacho y Teusaquillo.

Estudió nutrición en la Javeriana. Su mamá es diabética tipo 2 desde hace ocho años; Lucía empezó a hacerle postres "que sí pudiera comer" para que no se sintiera la enferma de los cumpleaños. Una tía probó una tarta y le pidió que le hiciera una para una clienta con resistencia a la insulina. De ahí no paró.

“Yo cocino pesando todo en gramos. Cuando me llega un mensaje preguntando "¿este puede comerlo mi mamá que es prediabética y toma metformina?" me toca dejar el batidor, abrir mis apuntes de la universidad, releer la lista de carbohidratos, y contestar bien porque si me equivoco mi clienta puede meterse en un lío de verdad. Esa pregunta me llegaba veinte veces al día.”

- Lucía

“Una clienta nueva me preguntó por los carbohidratos del cheesecake de maracuyá. Yo estaba apurada y le mandé el dato del cheesecake de fresa por error. Cuando me di cuenta y le escribí la corrección, ya se lo había comido su mamá. No pasó nada, gracias a Dios. Pero esa noche me senté en el sofá y dije "no puedo seguir contestando estas cosas a la carrera."”

- Lucía

Lo que cambió

Lucía se sentó dos sábados con sus cuadernos de la universidad y armó una guía completa de cada postre - ingredientes exactos, gramos de carbohidratos por porción, índice glucémico estimado, alérgenos, contraindicaciones generales, advertencias para mujeres embarazadas, niños y personas con diferentes medicaciones. Le pasó toda esa guía al bot. Le puso una regla muy clara: si alguien pregunta sobre una condición médica específica o un medicamento, el bot da la información nutricional pero aclara que no es consejo médico y le pasa la conversación a Lucía.

Cuando una clienta pregunta "¿esto puede comerlo mi papá que es diabético tipo 2?", el bot le manda los gramos de carbohidratos de la porción, le explica el índice glucémico estimado, y le aclara que esa es información nutricional y no consejo médico, y que su doctor o nutricionista debería confirmar si es adecuado para él. Las preguntas estándar las maneja el bot. Las complicadas le caen a Lucía con la conversación ya enmarcada - sabe sobre qué postre habla la clienta, sabe qué le pidió, sabe qué le pueda preocupar. Por primera vez Lucía cocina con la cabeza tranquila.

“Me daba terror que el bot diera mal una cifra y por mi culpa alguien se descompensara. La primera semana revisé cada respuesta nutricional que mandó. Después me di cuenta de que el bot, cuando se ceñía al guión que yo le di, era más exacto que yo cuando estaba apurada haciendo dos cosas. Yo soy la que se equivoca al apurarme.”

- Lucía

Cuando una clienta cuenta que su papá tuvo un susto, que está con miedo de comer dulce otra vez, que no quiere sentirse "el enfermo" en los cumpleaños - esas conversaciones Lucía las toma ella misma. Mucha gente que le escribe no necesita una porción de mousse.

“Necesita que alguien le diga que su persona puede seguir teniendo cumpleaños.”

- Lucía

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